En entrevista, Stênio Gardel habla sobre la experiencia de ser el primer brasileño que ganó el National Book Awards

30/04/2024

Stênio Gardel es el autor brasileño del momento. El cearense venció, junto a Bruna Dantas Lobato, el National Book Awards en la categoría traducción. Es el primer brasileño que obtiene el premio, conquistado por su novela debutante, “A palavra que resta”

“No escribo solo para mí y hago lo que puedo para que las personas conozcan la historia de Raimundo”, declaró Stênio en entrevista al sitio del Brazilian Publishers con relación a su personaje, un hombre analfabeto que a los 71 años resuelve aprender a leer y escribir, motivado por una carta de amor que guarda hace 50 años. La edición premiada del libro fue traducida al inglés por Bruna, y publicada por la New Vessel Press, en los Estados Unidos, desbancando a autores experimentados, como Pilar Quintana y Mohamed Mbougar Sarr.

Durante la entrevista inédita concedida al sitio del Programa de internacionalización del contenido editorial brasileño – realizado por medio de una alianza de la Cámara Brasileña del Libro (CBL) con la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil) –, Stênio habló sobre como fue trabajar con Bruna, la emoción de ser reconocido rápidamente en su debut, detalles de su proceso creativo, y aun más. 

“Creo que la traducción de Bruna capturó muy bien el ritmo del libro, el espectro de vocabulario y las voces narrativas”, relató durante el reportaje. Además, reveló su próximo éxito, el libro “Bento Vento Tempo”, historia de un nieto que quiere ayudar a su abuelo a recuperar las memorias. El lanzamiento será en formato de “cordel” un tipo de publicación típicamente brasileña, y una alianza con otro artista premiado, el brillante Nelson Cruz, vencedor del Jabuti 2021 con “Sagatrissuinorana”. 

A continuación, ofrecemos la conversación con el autor en su integridad.

BP – «A palavra que resta» es su novela de estreno. ¿Cómo fue el proceso para escribir ese libro?

Stênio: Primeramente, hice una planificación de todos los capítulos, a fin de tener una visión general de la historia. A esa altura, yo ya había elegido los acontecimientos de la vida de Raimundo. Después de escalonar esos acontecimientos, trabajé todos los días por la mañana bien temprano durante tres semanas y al finalizar ese período tenía entre 80 y 90 por ciento de la primera versión del libro. El resto fue concluido con algunas revisiones generales en dos meses más. Yo escribo en silencio, si es posible en soledad y sin preocuparme mucho con cuánto voy a escribir ni con los posibles errores o problemas narrativos y de lenguaje. Esos ajustes prefiero hacerlos en lecturas posteriores.

BP – ¿Cuál fue la inspiración por detrás de la historia de Raimundo y su jornada para aprender a leer y escribir?

Stênio: Durante mis tareas en el TRE-CE (Tribunal Regional Electoral del estado de Ceará), atendí a muchos electores que tenían que colocar la impresión digital en lugar de la firma en los documentos. Me parece que esas personas dejaron una marca en mí porque en aquellos breves instantes durante los cuales los atendía, creo que ellas pensaban en muchos otros momentos de la vida, de la infancia y juventud, cuando por cualesquiera que fuesen las razones, ellas no aprendieron a escribir. A eso se le añadió la imagen ficticia de un homem sentado frente a una mesa con un papel para leer, mas él no consigue hacerlo. Entonces, esas imágenes juntas hacían surgir algunas preguntas (quién es el hombre, qué recuerda, por qué es tan importante) y a medida que yo encontraba las respuestas a esos interrogantes, la historia y los personajes fueron construyéndose.

BP – ¿Cuáles fueron los mayores retos que usted enfrentó al escribir «A palavra que resta»?

Stênio: Desde el punto de vista de la escritura en sí, me parece que el mayor reto fue escribir las escenas de violencia, en especial (espóiler………..) la muerte de Dalberto y la transfobia contra Suzzanný. Por innumerables motivos. Yo sabía que era un asunto difícil y cualquier descuido podría destruir el libro, sus temas y sus potenciales mensajes. Tenía que escribir violencia para hacer que las personas leyesen no a la violencia y al preconcepto. Fue un recorrido delicado de transitar. 

BP – ¿Podría usted contarnos un poco sobre su experiencia como autor LGBTQ+ en Brasil y como ello influenció su obra?

Stênio: Todas mis experiencias, memorias, sentimientos, relacionados o no a mi sexualidad, se trasuntan en mis escritos. Como homosexual, al escribir sobre Raimundo, muchas de sus angustias, miedos, sufrimientos, fueron también los míos, así como su forma y su proceso de comprensión de la propia homosexualidad, dentro de sí y en el mundo. En ningún momento, sea en la redacción, edición o publicación, pasé por embarazo alguno por haber escrito o para escribir o modificar alguna cosa. Eso por sí solo ya es muy significativo, saber que yo mismo, la editora y los lectores trabajamos con esa libertad para escribir, publicar y leer, pero aun falta mucho, es preciso contar con aun más autores y libros LGBTQ+ con nuestras vivencias y visiones de mundo.

BP – ¿Como fue su jornada como autor hasta alcanzar el éxito con «A palavra que resta«? ¿Cuáles fueron los mayores retos que enfrentó a lo largo de ese camino?

Stênio: Antes de la novela yo había escrito cuentos que fueron publicados en colecciones con otros autores. La llegada de la novela fue la realización de un enorme sueño y todo lo que el libro ha conquistado y me ha dado solo viene a adicionarse a ese sueño. Y, claro, tuve que vencer algunos miedos, como el de someter mi texto para otras lecturas y estar expuesto a críticas y juicios. Eso nunca es fácil, incluso en otras áreas. Y también la exposición en la prensa, en las redes sociales, eso es algo con lo que aun me estoy acostumbrando, pero compensa porque lo importante, y lo que también me realiza, es hacer que el libro llegue a las personas. No escribo solo para mí y hago lo que puedo para que las personas conozcan la historia de Raimundo.

BP – Además de vencer el National Book Award, el libro fue finalista del Premio Jabuti y recibió otras distinciones. ¿Cómo fue recibir ese reconocimiento?

Stênio: Increíble, durante algunos instantes, durante los instantes inmediatamente posteriores al anuncio. Incluso hoy lo veo como algo tan gigantesco, que preciso esforzarme o mirar el trofeo para creerlo. Antes de la publicación, antes incluso de saber si el libro sería publicado por la Companhia das Letras, yo buscaba una legitimación que me dijese si lo que estaba escribiendo era Literatura. Esa confirmación vino enseguida con el retorno de Socorro Acioli, después que ella leyó la primera versión, y todo lo que sucedió después solamente reforzó y me brindó esa seguridad de que estoy en el camino correcto, que tanto busqué, de escribir textos literarios.

BP – ¿Como fue la experiencia de ver su obra traducida al inglés y ser reconocida internacionalmente?

Stênio: Una realización más, inesperada e increíble. Siempre me gustó el inglés, estudié durante varios años, algunos autores americanos están entre mis favoritos, tales como Faulkner y Steinbeck; entonces, ver mi primera novela publicada en la lengua de esos autores constituye una emoción tremenda. Además, adoro la traducción, el texto de Bruna Dantas Lobato.

BP – ¿Cómo fue trabajar con la traductora Bruna Dantas Lobato para llevar su obra al público internacional?

Stênio: Fue una experiencia de mucho aprendizaje. Pude leer las pruebas, emitir comentarios y discutir con ella y con el editor y cofundador de la New Vess Press, Michael Z. Wise, cuestiones importantes del libro. Encuentro que la traducción de Bruna capturó muy bien el ritmo del libro, el espectro del vocabulario y las voces narrativas. Sé que las historias (texto original y texto traducido) son las mismas, solo que, con palabras de lenguas diferentes, y eso para mí ya dice mucho del éxito de una obra traducida.

BP – Además del reconocimiento internacional, ¿cómo fue la recepción del libro en Brasil? ¿Observa usted diferencias en la forma en que la historia es recibida aquí y en el exterior?

Stênio: La novela tuvo buenas críticas en grandes periódicos aquí en Brasil, mientras que allá, a pesar de ser positivas también, las reseñas se limitaron a vehículos menores. Aquí el libro fue semifinalista del Jabuti y finalista del premio São Paulo de Literatura. La traducción ganó el National Book Awards en la categoría de Literatura Traducida y se situó también entre los semifinalistas del Dublin Literary Award. Aquí yo tengo más contacto con los lectores, por medio de eventos, clubes de lectura, puedo oír lo que dicen y sienten con la lectura. Tuve experiencias semejantes con la traducción, pero en número mucho más reducido. No percibo muchas diferencias. Tal vez una pequeña sea que allá en el exterior el analfabetismo sorprende más que aquí, ya que aquí sabemos que esa es la realidad de muchos brasileños.

BP – ¿Puede hablarnos un poco sobre sus próximos proyectos literarios? ¿Existe algo en que se encuentre trabajando en este momento?

Stênio: Claro, tengo un libro nuevo, muy especial, siendo publicado el próximo mes de junio por la Companhia das Letrinhas. Es un libro de cordel con ilustraciones del sensible y brillante Nelson Cruz, vencedor del Jabuti 2021 con Sagatrissuinorana. El libro se titula Bento Vento Tempo y cuenta la historia de un nieto que quiere ayudar a su abuelo a recuperar las memorias. Ya está en etapa de preventa en el sitio de la Companhia das Letras y de librerías virtuales y en Amazon.