La Semana de Arte Moderno de 1922 completa un siglo: descubre el hecho histórico que transformó la cultura brasileña

27/01/2022

El domingo 13 de febrero se celebra el centenario de la Semana de Arte Moderno de 1922. El evento, encabezado por un grupo de artistas e intelectuales de la época, revolucionó las artes brasileñas en todos sus aspectos y se convirtió en parte esencial de la historia y la cultura del país. El evento tuvo lugar en el Teatro Municipal de la ciudad de São Paulo y mezcló literatura, música, artes visuales, fotografía y teatro.

El período es considerado un punto de inflexión en la trayectoria de la cultura brasileña. En un momento en que el estado estaba impulsado casi exclusivamente por la economía del café y el mundo asistía al final de la Primera Guerra Mundial, la sociedad comenzó a repensar sus estructuras intelectuales y políticas. En ese período nació la idea de la Semana de Arte Moderno, que rompió con el tradicionalismo imperante e influyó y transformó todo un movimiento artístico en el país, convirtiéndose en el mayor icono del modernismo brasileño.

El evento produjo una ruptura en el estilo literario de la época e introdujo varios elementos perturbadores en los libros que surgieron después del hecho histórico que marcó el inicio del modernismo en Brasil y guió todo un referente cultural del siglo XX. Hubo una ruptura con el pasado que produjo componentes innovadores, como la renovación del lenguaje y la búsqueda de la experimentación y la libertad.  El “Manifiesto de la Poesía Pau-Brasil” (Manifiesto da Poesia Pau-Brasil) y el “Manifiesto Antropófago” (Manifesto Antropófago), de Oswald de Andrade, y la novela “Macunaíma”, de Mário de Andrade, fueron catalizadores de esas transformaciones.

El evento fue dirigido y asistido por varios nombres ilustres de las artes nacionales que crearon nuevos paradigmas sociales en el arte, la cultura y el lenguaje, todo ello basado en un modelo más original, libre y nacional, acabando con las ataduras del clásico europeo. Entre ellos, los integrantes del “Grupo de Los Cinco” (Grupo dos Cinco), grupo de artistas que encabezó la Semana de Arte Moderno en Brasil, formado por las pintoras Anita Malfatti y Tarsila do Amaral, y los escritores Menotti Del Picchia, Oswald de Andrade y Mario de Andrade.

Conoce más sobre las figuras históricas del evento y su contribución a la cultura y el arte de Brasil:

Oswald de Andrade: poeta, escritor, ensayista y dramaturgo, fue uno de los impulsores de la Semana de Arte Moderno de São Paulo, convirtiéndose en uno de los grandes nombres del modernismo literario brasileño. Es conocido por su polémica figura y su temperamento irreverente y combativo, siendo el más innovador entre los participantes del evento. En 1909, escribió para el periódico “Diario Popular” (Diário Popular) y, en 1911, creó, junto con Juó Bananère y Alcântara Machado, la revista “El Mocoso” (O Pirralho).  Se licenció en derecho en 1918, pero nunca ejerció la profesión, centrándose en la dedicación y devoción total a las artes del país. Entre sus obras más famosas se encuentran “Los Condenados” (Os Condenados), de 1922, y “Estrella de Ajenjo” (Estrela de Absinto), de 1927.

Mário de Andrade: Poeta, novelista, musicólogo, historiador del arte, crítico y fotógrafo brasileño, fue uno de los fundadores del modernismo en el país. Andrade fue la figura central del movimiento de vanguardia de São Paulo durante veinte años y estuvo involucrado personalmente en prácticamente todas las disciplinas del modernismo de São Paulo, convirtiéndose en un erudito conocido a nivel nacional. Su primera obra publicada, el libro de poemas “Paulicea Desvairada” (Paulicéia Desvairada), de 1917, fue escrito durante la primera fase del modernismo. También escribió “Hay Una Gota de Sangre en Cada Poema” (Há Uma Gota de Sangue em Cada Poema), utilizando el seudónimo de Mário Sobral, que fue objeto de muchas críticas por la forma en que el libro retrata las muertes de la Primera Guerra Mundial. Mário fue el impulsor de la Semana de Arte Moderno, que transformó la literatura y las artes visuales en Brasil.

Menotti Del Picchia: Periodista, notario, poeta, abogado, pintor, político, cronista, novelista y ensayista, Menotti desempeñó un papel importante en el movimiento modernista. En 1913, publicó su primer libro de poemas llamado “Poemas de Vicio y Virtud” (Poemas do Vício e da Virtude). Además de dirigir los periódicos “El Diario de Itapira” (Diário de Itapira), “¡El Grito!” (O Grito!), “Diario de la Noche” (Diário da Noite), y formar parte del “Grupo de Los Cinco”, se graduó en derecho y también ejerció como abogado. Entre sus poemas más famosos se encuentran “Juca Mulato” y “Moisés”. También ocupó la cátedra 28 de la Academia Brasileña de Letras en 1933.

Anita Malfatti: uno de los grandes nombres del arte nacional, Anita fue una pintora, dibujante, grabadora, ilustradora y docente ítalo-brasileña. Es considerada una pionera del Arte Moderno en Brasil y participó activamente en la Semana de Arte Moderno con 22 obras. Después del hecho histórico, Anita Malfatti regresó a Europa y volvió a Brasil solamente en 1928, cuando comenzó a enseñar en la Universidad Presbiteriana Mackenzie hasta 1933. En 1942 también fue nombrada presidenta del “Sindicato dos Artistas Plásticos de São Paulo”. Actualmente, muchas de sus obras más famosas se pueden encontrar en los museos más importantes del país, como “La Estudiante” (A Estudante) en el Museo de Arte Moderno de São Paulo, “Una Calle” (Uma Rua) en el Museo Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro y “La Tonta” (A Boba) en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de São Paulo.

Tarsila do Amaral: Considerada una de las principales artistas del Modernismo brasileño, pintó su primer cuadro a los 16 años, conocido como “Sagrado Corazón de Jesús” (Sagrado Coração de Jesus). En 1916 sus caminos se cruzaron con el escultor sueco William Zadig, que vivía en São Paulo. Aprendió a modelar en arcilla con él, lo que la inspiró a estudiar pintura y escultura en la Academia Julian de París en 1920. En 1922 el cuadro fue aceptado en el Salón Oficial de Artistas Franceses, mismo año en que se formó e incorporó al “Grupo de Los Cinco” que dirigía la Semana de Arte Moderno.  Sus obras se caracterizan por las características de las tres fases del Renacimiento (Pau Brasil, Antropofágico y Social), como “La Estación Central de Brasil” (A Estação Central do Brasil), de 1924, “La Feria” (A Feira), también de 1924, “El Pescador” (O Pescador), de 1925 y el más famoso de ellos, “Abaporu”, creado en 1928.